martes, 2 de octubre de 2012

De la ilusión a la humillación

El partido prometía muchas alegrías y sobre todo una esperanza grande de llevarnos los 3 puntos, cosa que se veía por la ciudad horas antes del encuentro. La plaza mayor de Valladolid era franjirroja, los bares, la gente de allí, veía que su pucela iba a jugar contra un equipo humilde pero con una afición de diez. Llegábamos al estadio con la convicción de que jugaríamos bien y nos divertiríamos en los 90 minutos e incluso antes, pero cuál es la sorpresa de más de un rayista que llegó directamente al estadio en su coche particular, que en las inmediaciones del José Zorrilla no hay ni un misero bar ni chiringuito ni nada que se le parezca. Esta en mitad de la nada y la gente entró aun mas si cabe hambrienta de triunfo y porque no, de algún que otro bocadillo. Por cierto para que veáis que en todos los estadios cuecen habas o mejor dicho, listos los hay en todos los sitios, nuestra afición se ubicaba en una zona que la entrada costaba 35 euros, había entradas en los fondos por 25 euros, pues hay gente que se quería ahorrar esos 10 euros de mas y cual es la sorpresa cuando 2 personas delante mío, pidieron 2 entradas de fondo, la respuesta fue la siguiente : "Lo siento, en día de partido no se venden entradas de fondo" . Pero bueno, ¿dónde pone eso? Pues la respuesta es muy sencilla, llevas bufanda del Rayo pues pagas 35 y si no, no entras. Así funciona todo, así va el país como va, se permite hacer a cada uno lo que le da la gana. Después de este atropello gratuito más ganas entraban de meterles 6 y que al menos esos 10 euros que sacaron de mas, nos supieran a caviar, pues nada más lejos de la realidad. En el once ya vimos la temida defensa de 3 al menos para mi, no es ser ventajista pero en el artículo anterior también lo refleje. Si quieres defensa de 3 al menos pon 2 laterales rápidos como son Tito y Casado pero no me desplaces a Jordi Amat y tenga de referencia defensiva a Labaka que con todos mis respetos no está para jugar con 3 defensas, es un central para jugar arropadito y por más que Javi Fuego se intente desdoblar a todo no llega y así nos paso durante todo el partido. Entraban como querían por el centro, por las bandas, al pelotazo y por increíble que parezca Paco Jemez no movía el banquillo. Después de un 6 a 1 no me puedo fijar y culpar a uno sino a los once, pero lo de Adrian es caso aparte, pasa inadvertido, jugamos con 10. Si hay que salvar a uno del equipo para mi es el Chori. Comparte todas las sintonías de nuestro himno, tiene valentía coraje y nobleza, pelea todas las bolas y lo mas importante es que cuando tiene el balón en los pies todo lo hace con sentido, a ver si los otros 10 se contagian pronto.



martes, 25 de septiembre de 2012

Larga vida a los Roamnticos

Los humildes merecen toda mi admiración. Me gusta la gente que aparca el “yo”, aunque eso suponga en demasiadas ocasiones dar alas a los que no merecen el aplauso. Los humildes valientes se merecen directamente el reconocimiento de una sociedad encadenada al pragmatismo. Me rebelo contra todos aquellos a los que sólo les vale ganar. En el fútbol y en la vida. ¿Acaso el fútbol no forma parte de nuestras vidas? En el fútbol, la humildad acompañada de valentía desentierra el romanticismo. Ese romanticismo aniquilado por los billetes, los horarios, los “Tebas”, los “chorizos”, los precios de las entradas, los mercenarios, los entrenamientos a puerta cerrada, los advenedizos, las “yihads”, los intereses, la devolución de favores. Defiendo a gritos el derecho a ser un “perdedor”, a disfrutar con las pequeñas alegrías, a llorar con éxitos tan espaciados en el tiempo que uno olvida cuál fue el anterior. El fútbol no consiste sólo en ganar. De hecho, la mayoría de las veces consiste en sentir. El Rayo Vallecano es un club humilde, amado por gente humilde, alzado en volandas por un barrio humilde. Durante las últimas horas algunos “soplagaitas” han confundido humilde con miserable por culpa de unos focos, de unas luces. Esas luces que jamás se encendieron en el cerebro de unos cuantos graciosos de nuevo cuño que en su vida han caminado por la Avenida de la Albufera, que jamás se han sentado en las gradas del vetusto “Vallekanfield” para degustar el sabor del fútbol de siempre. Graciosos que no hacen gracia. Ególatras que viven para pisotear al débil. Ultras de la basura. Paco Jémez, canario cordobés o cordobés canario, hijo de artista y de “santa”, mago con las cartas y con la franja, quiere demostrarle al mundo que se puede ser valiente desde el “mileurismo”, una receta tan válida para el fútbol como para la vida que nos está tocando sufrir. No se arrugó delante del Real Madrid, una escuadra grandiosa con unos jugadores grandiosos. Brindó a su incondicional hinchada una propuesta valiente, un “allá voy” aunque delante estén los mejores, un “se puede salir a jugar al fútbol con el presupuesto más bajo de Primera División”. No ganó. Ni siquiera lo mereció. Pero los rayistas que vieron el partido se murieron de gusto viendo a su equipo tutear a uno de los trasatlánticos del fútbol mundial. Eso no tiene precio. No todo en la vida se compra con billetes de 500 euros. El orgullo no entiende de monedas. El rayismo reconoce la dedicación y la entrega incondicional de “obreros” como Tito o Delibasic. No se dejan nada para mañana. Son humildes y valientes, como el club al que representan y el entrenador al que obedecen. Ser del Rayo ya es una demostración de valentía. Los que presumen de franja van a perder, van a bajar a Segunda, van a bordear el funeral institucional, van a perder otra vez, van a soportar la proliferación imparable de graciosos sin gracia, van a padecer la ineficacia de sus propios dirigentes… y van a volver a perder. Pero repito que en esta vida a veces es más bonito sentir que ganar.
Admiro a los entrenadores valientes que dirigen a equipos humildes. Admiro a los hinchas a los que no les da la gana asesinar al fútbol de siempre. Ellos hacen que sea incapaz de renunciar al romanticismo. No quiero. No puedo. Larga vida a los románticos.
 CSB

lunes, 17 de septiembre de 2012

Bendecidos por la franja

Pocas veces son las que uno puede experimentar cosas tan emotivas como la vivida en el Vicente Calderón. Si hay alguna expresion para definir al Rayo y a su afición es la de "fuerza de voluntad". Fuerza que se trasmitia desde antes del partido con el corteo que realizó la afición vallecana en su peregrinación hacia el estadio por las calles de Madrid. Fuerza tambien en la grada, donde a pesar de estar en clara minoría se hicieron notar y mucho, ya sea animando sin parar en todas las circustancias, como recordando a algún estúpido descerebrado el nombre de Aitor Zabaleta. Sin entrar en detalles tacticos (la defensa de 3 de Jemez ya no sorprende) el Rayo fue un equipo valiente, con personalidad. No se arrugó ante un gran Atletico que con 10 minutos de gran futbol nos envió a la lona, alguien pensó que no nos levantariamos. Pero si por algo nos hemos caracterizado sobre todo en los ultimos años a sido por nuestra voluntad. Cualquier otro equipo hubiese bajado los brazos al ver un 4-0 en contra. Pero Vallekas no es asi, tanto en la grada como en el cesped nadie se rindió, y eso se contagió y se vio reflejado en el marcador. Mencion aparte se merece el montenegrino Andrija Delibasic, ¡¡vaya crack!!, que junto con el Chori, con Lass y con Leo Baptistao se echó el equipo a la espalda para acabar muriendo pero matando. Con diez minutos magistrales que hicieron que la afición colchonera (esa misma que bien aplaudía a los suyos con el 4-0) empezase a notar es "punzada" y ese "runrun" en forma de pitidos a los suyos ante el temor de que se consumase la trajedia que se empezaba a mascar. Por fortuna para ellos no fue asi, aunque 5 minutos más de partido y estariamos hablando de otra cosa, seguramente mas de un cochonero habría fusilado a los suyos al amanecer. Al final derrota, pero con la gran sensación de poder ir con la cabeza bien alta, de no haber dejado de luchar hasta el final y de la fuerza de voluntad derrochada en el Manzanares. Bendita sea esta franja.


jueves, 30 de agosto de 2012

El "mudo" y el "Chori".

El Rayo Vallecano utilizó el partido amistoso del Trofeo de Vallecas para rodar a sus últimas incorporaciones. En realidad, los de 'Chori' Domínguez y Franco Vázquez fueron los estrenos oficiales ante su afición. El 'Chori' ya fue convocado para la segunda jornada liguera ante el Betis en el Villamarín, aunque se quedó sin debutar. La presencia de ambos en el equipo titular de ayer dejó destellos de calidad, aunque ambos quedaron marcados por el bajo rendimiento general y por su falta de acoplamiento al sistema de juego. Domínguez, que lleva varios días entrenando a pleno rendimiento con el grupo, estuvo muy participativo, aunque bastante fallón en líneas generales. Se mostró, llegó a rematar en varias ocasiones -todas desviadas y sin gran peligro- y peleó para adaptarse al juego ramplón que, principalmente en la primera mitad, mostró el equipo vallecano. En la segunda parte tuvo la mejor ocasión del encuentro al rematar de cabeza a puerta vacía un envío desde el costado derecho que se marchó lejos del portal visitante. Franco Vázquez también tuvo su primera aparición con la camiseta del Rayo Vallecano. El jugador, cedido por el Palermo italiano, había realizado su primera sesión de entrenamiento por la mañana a las órdenes de Paco Jémez y por la tarde debutó con el equipo en el citado encuentro con el Al-Ain. El centrocampista demostró su calidad en el manejo del balón, aunque su movilidad sobre el terreno de juego se vio reducida por la falta de minutos junto a sus nuevos compañeros. La presencia de muchos jugadores ocupando la misma parcela del terreno de juego tampoco le favoreció, quedando totalmente diluido en la marcha general del encuentro. La afición del Rayo deberá esperar para poder disfrutar de la aportación futbolística de dos de los que se suponen serán pilares fundamentales a lo largo de la temporada.

PXR

domingo, 26 de agosto de 2012

Exhibición de Valentía

Gran victoria del Rayo Vallecano en su visita al Benito Villamarín. Por segundo año consecutivo, los franjirrojos se llevan los tres puntos del estadio verdiblanco en lo que parece se está convirtiendo en una grata rutina para los madrileños. Los de Jémez practicaron un fútbol valiente y ofensivo que dio sus frutos en forma de una merecida victoria. La victoria ante el Granada no evitó que el técnico franjirrojo apostase por dos nuevas piezas en su once titular, formando con tres defensas como anticipo de su propuesta ofensiva. Trashorras y Leo Baptistao -que firmó un auténtico partidazo en su debut- dejaron en el banco a Gálvez y Lass, aunque ambos participaron en la segunda mitad del choque. En un comienzo de partido alocado, el Rayo se adelantó en el marcador gracias a un tempranero gol de Piti. El diez franjirrojo aprovechó una gran jugada de Leo en banda izquierda para empujar el balón a puerta vacía todavía en los primeros compases del choque. El Betis tardó poco en reaccionar y Jorge Molina empató un minuto después gracias a un remate de cabeza inverosímil que pilló desprevenido a Rubén. Un tiro al larguero del propio Piti y dos lanzamientos peligrosos de Leo Baptistao -el mejor del partido- pusieron de manifiesto el dominio vallecano en una gran primera mitad de los de Paco Jémez. Tras la reanudación, el Rayo se mantuvo muy serio y no permitió jugar con comodidad a los verdiblancos en ninguna de las parcelas del campo. Los de Mel deambulaban por el verde sin poder conectar balones peligrosos y sólo la salida de Campbell pareció reanimar a unos locales que jugaban más con el corazón que con la cabeza. La apuesta de Jémez por el canterano Leo dio sus frutos en el marcador al cuarto de hora de la segunda mitad. El brasileño batía de fuerte disparo a Fabricio, haciendo justicia a lo visto hasta ese momento sobre el césped del Villamarín.
El Betis apretó en busca del empate pero el Rayo Vallecano no perdió la compostura, ya con Lass, Gálvez y Delibasic sobre el terreno de juego. Nicki Bille tuvo en sus botas la oportunidad de hacer el tercero, pero el marcador no registró cambio alguno hasta el final. En definitiva, gran partido de un Rayo Vallecano atrevido y valiente que se llevó tres valiosos puntos Villamarín. Los de Jémez se encaraman anecdóticamente a la primera plaza del campeonato a la espera del resto de resultados.


martes, 21 de agosto de 2012

Deja vú en Vallekas

El Rayo logró su primera victoria de la temporada en el estadio de Vallecas frente a el Granada en un encuentro que trajó muchos recuerdos al que cerró el pasado curso. Eso si, con un ambiente mucho más frio que aquella vez. La iniciativa de la Liga en poner partidos a unas horas dias incomprensibles no ha gustado en las gradas vallecanas que ayer se mostraban frias y semivacías. En lo deprtivo fue un mal partido del rayo pese a la victoria, solo durante la primera media hora de juego el Rayo fue claramente superior. Las llegadas de Lass, Piti y Nicky Billie fueron un espejismo ya que el Rayo se fue diluyendo durante el resto del encuentro. La segunda parte fue totalmente del Granada que creaba mucho peligro en los contraataques, con buenas combinaciones entre Orellana y El Arabi. En la recta final del encuentro se lesionó Amat, pero Labaka trió de experiencia y suplo cubrir muy bien su baja. La entrada del "Brujita" Trashorras iba a suponer un giro total en el guión del partido. El gallego repartió juego y buenas convinaciones. Pero el encargado de materializarlas era un Lass que estuvo muy chupón y muy fallón, este chico necesita replantearse su función en el equipo porque talento le sobra, ahora bien cabeza... . En el minuto 93 una falta en el borde del área irvió para que Trashorras se luciera y marcara uno de los golazos de la jornada, un tiro a la escuadra que entró como un guante y en el que nada pudo hacer Toño. Al final 1-0, ben resultado pese al mal juego, hay muchas cosas que Jemez debe mejorar si no queremos pasar apuros al final de temporada.



viernes, 17 de agosto de 2012

Cuando los aficionados no pintan nada



Hola, ¿es usted aficionada, o aficionado, al Rayo Vallecano? ¿Y se ha abonado? ¿Sí? ¡Pues está perdido! Cuando un hincha del fútbol decide pasar por la taquilla y pagar por adelantado el dinero correspondiente a los partidos de toda una temporada, pica en el anzuelo de aquellos que manejan los hilos del espectáculo del “balón-negocio” redondo. La temporada pasada, por estas fechas, los futbolistas paraban la Liga para defender sus maltrechos derechos. Este año, hasta hace cuatro días, eran los Clubes quienes dejaban caer que algo así podría suceder de nuevo, si el “pastel” televisivo no se repartía de una manera más “equitativa”. Los derechos de las retransmisiones están, como se sabe, detrás de estas luchas de poder entre entidades, junto con los intereses económicos millonarios de las dos plataformas televisivas: Mediapro y Sogecable. Y aunque algunos equipos han mostrado su disgusto por el horario de los encuentros, lo han hecho con la boquita pequeña, mientras los bolsillos se les llenaban de millones de euros que posiblemente dilapidarán en breve. Por todo ello, llama la atención que en todo este tinglado de intereses económicos y pseudodeportivos, nadie haya tenido en cuenta a los aficionados. El hincha del fútbol, al fin y al cabo, no deja de ser un bulto sospechoso que no genera más que gastos, y que en el mejor de los casos y con la excusa de que es “para dar colorido”, va al fútbol a tirar rollos de papel higiénico, que después hay que limpiar. También persiste en la “poco decorosa” costumbre de comer o incluso cenar en el estadio, llevando botellitas de plástico escondidas que obligan a cachear a todo el mundo, acude al aseo (con lo que se ensucia y atasca), protesta porque los asientos están sucios y mal señalizados y, para colmo, se molesta si no gana su equipo. Tipos así no merecen más que el desprecio, y que se les tenga mareados con continuos cambios de día y hora que consigan disuadirles de asistir al estadio, eso sí, tras haber sacado y pagado el correspondiente abono de temporada. Incluso, poniendo un partido tarde y en un día frío, se puede conseguir que agarre un buen catarro, y que durante 15 días no aparezca por el estadio a hacer gasto, evitándose el cacheo, el paso por los tornos (se rompen mucho) y logrando un sustancial ahorro de personal y limpieza. Eso sí, se le regalarán entradas y se apelará a su “corazoncito” y a la “raya” esa que cruza el alma cuando el equipo, en peligro de descenso, vea que hay 12 ó 15 millones del reparto televisivo que se pueden esfumar a las primeras de cambio. Si de las tres patas del negocio, dos –clubes y futbolistas-, han demostrado no tener ningún reparo en amenazar con la huelga para defender sus intereses, ¿para cuándo una movilización general de aficionados de la Liga que haga valer unos derechos cada día más pisoteados? ¿Por qué no una huelga de espectadores que paralice el Campeonato de una vez por todas? El próximo 20 de agosto, lunes, día laborable como todo el mundo sabe, se estrenará el Rayo frente al Granada a las 9 de la noche. ¿Son el día y la hora adecuados para ir al fútbol? ¿Es lógico que un abonado en edad infantil acabe de ver el partido a las 11 de la noche, o es más normal que a esa hora esté en la cama soñando con Lass Esponja? ¿Y en invierno?, ¿habrá Apiretal suficiente para calmar tanto moco caído entre los aficionados más pequeños? Es evidente que en este tinglado que los clubes, las televisiones y los futbolistas tienen montado, el aficionado no pinta nada. A los unos les defiende la Liga de Fútbol Profesional, a los otros el dineral que invierten en el espectáculo, a los terceros la tan temida Asociación de Futbolistas Españoles. Y a los aficionados, a los abonados, a los únicos que sueltan la pasta por adelantado en este negocio, ¿quién los defiende? Pues en el caso del Rayo Vallecano, no parece haber nadie visible y contundente. Sus hinchas son Presa de una directiva que pasa desapercibida en las reuniones de los Clubes y que, más allá de las mismas, procura no pronunciarse sobre éste y otros temas que realmente afectan a la parte más vulnerable del negocio del balón redondo. El asunto de los horarios, más allá de que el Rayo se involucre o no en la defensa de sus aficionados, tiene más recorrido. Habrá que ir pensando en si es lícito o legal que un espectáculo pueda poner a la venta un abono anual sin especificar ni el día, ni la hora, en que habrá “actuación”. Tampoco qué jornadas o en qué “funciones” concretas habrá sobreprecio a modo de días del Club. Habría que plantearse también si un aficionado puede reclamar la devolución de la parte proporcional de su abono, si un partido se ha fijado para un día, o en un horario, absurdos. De momento, ese día, el día en que se reconozcan los derechos de los aficionados, no lo veremos. Como algunos no verán el Rayo-Granada porque ese día, y a esa hora, a lo mejor sólo puede ir al Estadio de Vallecas su tía. Su tía la del Rayo, claro…